Fujitsu convierte las venas de la mano en un medio de pago

Fujitsu convierte las venas de la mano en un medio de pago

  • La compañía presenta una nueva generación de herramientas biométricas
  • Permiten al usuario realizar transacciones gracias a la lectura de las manos
  • El sistema es más fiable que las huellas dactilares o el reconocimiento del iris
  • Tiene aplicaciones para el comercio, la banca o incluso la justicia

 

Las grandes empresas tecnológicas quieren que los usuarios dominen su futuro solo con un gesto. Muchos estudios aseguran que en menos de 10 años, la multitarea de los países más desarrollados se traducirá en un aumento de dispositivos per cápita. Es decir, cada persona llevará en sus bolsillos más de cinco aparatos, entre móviles, tabletas y wearables. A ello hay que sumarle la cantidad de contraseñas y tarjetas que utilizan para poder identificarse en diferentes redes sociales y plataformas. Por este motivo, las técnicas de biometría caminan hacia un mundo donde el usuario pueda dominar todo este entramado de aparatos y passwords con un solo paso.

Fujitsu ha tomado la delantera en la autentificación biométrica. Hace años participó en el desarrollo de la tecnología sin contacto para las tarjetas y ahora pretende revolucionar las ciudades solo con la palma de la mano. La japonesa ha presentado en el Fujitsu World Tour 2014 distintas aplicaciones de su tecnología PalmSecure, un avanzado método de reconocimiento que detecta a los usuarios solo con la lectura de las venas de la palma de la mano.

Una de las aplicaciones más importantes de esta técnica podría ayudar a mejorar la eficiencia de los organismos judiciales. Gracias al dispositivo Arconte-SHS, las personas que tengan que hacer acto de presencia en un juzgado y tener un justificante podrán hacerlo solo con apoyar su mano. En ese mismo momento, pueden elegir entre recibir un justificante acreditativo de su presencia en el lugar tanto en papel como por un mensaje de texto al teléfono móvil que desee.

La tecnología PalmSecure ha mostrado mejores resultados que la biometría táctil, ya que el patrón que dibujan las venas de cada persona es más seguro al no poder modificarse fraudulentamente. Un sensor emite rayos casi infrarrojos hacia la mano y detecta la sangre que circula por ellas de vuelta al corazón desoxigenada, lo cual muestra las venas como si dibujaran un patrón negro. El sistema registra el patrón y este se almacena de forma codificada en una base de datos y así se logra verificar la autentificación de las personas. El sistema tiene una precisión enorme, ya que tiene un ratio de rechazo de 1/10.000 y de falsa identificación de 8/10.000.000.

Además de la justicia, el comercio también puede verse beneficiada por este sistema biométrico, ya que agiliza los procesos de pago y registro. Fujitsu presenta una solución de pago con la que un cliente puede asociar la palma de su mano a una cuenta corriente de tal manera que cuando pase por caja solo tenga que posarla en el dispositivo PalmSecure y olvidarse de sacar la tarjeta de crédito o de pulsar un código PIN.

La compañía nipona presentó en la jornada una solución que mezcla las tecnologías RFID con el sistema PalmSecure. Gracias a una etiqueta inteligente que incorpora un chip con información sobre cada prenda de vestir, con solo posar la ropa en un mostrador, el sistema reconoce cuál es su precio y qué talla o características la definen.

Una vez que el ordenador de la tienda ha efectuado este reconocimiento, el cliente puede posar su mano en un sensor que, al reconocer el patrón de sus venas, asociaría la compra a su cuenta corriente. De esta manera, con solo un gesto, la compra se acelera y se evitan esperas.

Además, las tiendas pueden tener un mejor control de su stock, ya que las etiquetas emiten información que les ayuda a hacer sus inventarios. En solo unos segundos, un dependiente será capaz de contabilizar todas las prendas que hay en una tienda al encender el dispositivo de lectura.

En el área bancaria, Fujitsu ha convertido a su fábrica de Málaga en el principal surtidor de cajeros automáticos del país. Algunas entidades como La Caixa han confiado en sus soluciones más avanzadas. El gigante nipón ya trabaja en la nueva generación de cajeros que, además de la tecnología contactless, también incorporarán el sistema biométrico PalmSecure. La compañía pretende así ampliar su portfolio de soluciones para banca al implementar tecnologías que permiten a entidades y clientes tener más confianza y seguridad en su operativa diaria.

 

 

elmundo.es



¿Necesitas más información sobre nuestros servicios?

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR